La ‘Generación Z’ y Aminata Sangaré, reconocidos en la Gala de los Premios Gigantes

BASKETZARAGOZA.NET La revista Gigantes del Basket ha reconocido las figuras de la 'Generación Z' y de Aminata Sangaré en el transcurso de la XXXIII Gala de los Premios Gigantes que concede anualmente esta publicación de referencia en el baloncesto español. Debido a las circunstancias sanitarias, dicha entrega ha tenido una puesta en escena mixta, tanto de manera virtual, como con un plató instalado en el WiZink Center de Madrid.

 

El director deportivo de Casademont Zaragoza, Pep Cargol, ha sido el encargado de recibir y agradecer la concesión del galardón Gigantes Júnior al Trabajo de Cantera por la labor que viene desarrollando el club con la 'Generación Z’. El máximo responsable de la parcela deportiva del club destaca el arraigo de este trabajo de cantera en la idea del club: «Significa identidad, compromiso, capacidad de trabajo y ganas de desarrollar talento para en un futuro nutrir a nuestro primer equipo». Además, el gerundense explica el origen de esta filosofía y su nomenclatura: «Fue Reynaldo Benito quien potenció esta idea de trabajar nuestra ‘Generación Z’ para identificar una manera de trabajar en la que creemos y es una de las señas de identidad de Casademont Zaragoza», destaca.    

 

Pero además de Cargol, varios integrantes de este brillante grupo de jóvenes jugadores valoran lo que ha significado en sus respectivas trayectorias ser integrante de lo que, sin duda, es un exponente del joven talento baloncestístico aragonés. Para Javier García es una forma de entender el baloncesto en Aragón: «Representa unos valores que, por suerte, algunos de nosotros hemos podido representar y hacernos artífices de ellos», comenta agradecido, destacando un concepto muy arraigado dentro del vestuario: «Es algo muy importante en mi día a día para intentar darlo todo en la pista y fuera de ella», expone.  

 

Desde Oklahoma y trabajando en su recuperación, el ya internacional absoluto con la República Checa Vit Krejci reflexiona sobre esta filosofía que ha marcado su todavía corta carrera: «Cuando elegí Zaragoza con 13 años no sabía que había escogido una de las mejores canteras de España», confiesa tras cumplir su transición de las categorías base al profesionalismo a orillas del Ebro. «Me ha ayudado a crecer como jugador y como persona, gracias al club, a sus entrenadores y a mis compañeros con los que he podido estar», asegura enumerando todas las partes implicadas.     

 

Por su parte, Jaime Fernández expone así su visión: «Para todos sus integrantes, la 'Generación Z' es el camino para llegar a la elite, lograr nuestro sueño y adquirir unos valores que hemos llevado a nuestras vidas privadas». Mientras que, finalmente, Carlos Alocén culmina los testimonios de este grupo de jugadores formados en el corazón de Aragón: «Significa todo para mí desde los 13 años en que llegué», arranca el doble ganador del Premio El Corte Inglés al Mejor Joven de la Liga Endesa. «Ese no dejar de luchar, no rendirse nunca, jugar en equipo, confiar en tus compañeros… Por eso animo a que siga así, porque es la seña de identidad de Zaragoza», sentencia.

 

AMINATA SANGARÉ, UNA PROGRESIÓN "GIGANTE"
Apenas lleva unos meses en la capital aragonesa, pero Aminata Sangaré está demostrando con su primer año en la elite el por qué se ha hecho acreedora del Gigante Júnior a la Mayor ProgresiónUn el camino que ha recorrido desde Bamako a Zaragoza, pasando por Madrid, hasta ser integrante del Casademont Zaragoza que entrena Carlos Iglesias en la Liga Femenina Endesa esta temporada 2020-2021.


Lejos de su Mali natal, Sangaré recuerda sus comienzos, siempre vinculados a su familia: «Fue gracias a mi tía. No quería que estuviera en casa sin hacer deporte y me llevó a un centro para aprender baloncesto». Allí, gracias a sus condiciones y a pesar de su inexperiencia, su progresión le hizo ser llamada a las categorías inferiores de su Mali y llamar la atención de nuestro país. «Tuve la suerte de poder venir a España, a Torrelodones, donde vivía con una familia que me ayudó en todo y en un colegio donde aprendí español», recuerda agradecida por una oportunidad que le ha valido desembarcar en la elite del nuestro baloncesto. «Ahora estoy en Zaragoza, en un equipo de máximo nivel y con unas jugadoras maravillosas», valora.  «Sé lo que es y trabajaré duro para seguir en los más alto». Sin olvidar ni perseguir el sueño de todas las niñas: «Jugar en la WNBA», concluye.