La fe, la fiabilidad y el flow de Nacho Martín

BASKETZARAGOZA.NET El ala-pívot de Tecnyconta Zaragoza fue uno de los artífices de la victoria el domingo del cuadro aragonés en Lugo. Junto a Berhanemeskel y McCalebb, el internacional español formó una tripleta imparable que contribuyó al tercer triunfo consecutivo de los rojillos con 59 puntos y 71 de los 90 créditos de valoración del equipo.


Martín recibe la felicitación de sus compañeros (ACB Photo/J.L. Vega)

Capital para amarrar el partido en los instantes finales, Martín firmó su mejor choque con la elástica rojilla, aportando 16 puntos, 2 rebotes, 2 asistencias y 23 de valoración. Unos guarismos que suponen sus topes de anotación y valoración con Tecnyconta Zaragoza en la Liga Endesa. Además, la importancia de ‘DaFlow’ fue subiendo conforme avanzaba el encuentro. Ante los problemas de faltas de Radovic y Justiz, el ‘3’ rojillo compaginó los puestos de pívot y ala-pívot alejando a las torres lucenses de la pintura y siendo un quebradero de cabeza para la defensa rival.

Tanto es así, que con su versatilidad jugando en la pintura y más allá del arco, además de anotar desde diferentes rangos y encontrar a sus compañeros, Martín provocó nueve faltas personales de Cafés Candelas Breogán. Muchas de ellas en los instantes finales, con la remontada en curso y el partido en juego. Ahí, el veterano jugador demostró su fortaleza mental, su sangre fría y su experiencia para firmar un brillante e inmaculado 9 de 9 desde la línea de personal que a la postre fue clave para el desenlace del choque.

Un duelo en el que el vestuario rojillo volvió a demostrar su coraje y arresto: “Lo más importante es que siempre hemos tenido fe en que se podía remontar”, destaca tras su importante actuación en Lugo. “Hemos empezado muy bien el partido, pero al descanso ya íbamos empatados y la salida su salida del tercer cuarto ha contrastado con la nuestra”, señala con autocrítica. “Han estado muy acertados desde el triple”. Algo en lo que, sin embargo, pudieron influir a tiempo: “Las dos zonas que planteamos se les atragantaron y al final estuvimos acertados jugando muy bien las últimas posesiones”, valora sobre la templanza del equipo en los instantes finales.

Una recta final en la que hubo un momento clave para la remontada: “Yendo nueve o diez abajo Porfi nos preguntó si teníamos fe y podíamos ganar el partido”, confiesa el vallisoletano. “Todos dijimos que sí porque creíamos como hemos demostrado llevándonos el partido”, continúa con ganas de dar continuidad a este buen momento antes del parón de las ventanas FIBA. “Ahora queremos seguir con la racha positiva, que nuestro pabellón se reviente, nos anime y nos lleve a otra victoria en casa”, finaliza con la vista puesta en el compromiso del próximo domingo ante la Penya.